ECONOMIA

Vivienda Feliz mantiene precios acordados pese a alzas y escasez de materiales

Cándida Acosta
Candida.acosta@listindiario.com
Santo Domingo, RD

Cerca de 7,000 familias evaluadas y precalificadas están previstas a recibir este año viviendas sociales, afirmó Camel Curi, viceministro de proyectos de inversión del Ministerio de la Presidencia, quien agregó que se está trabajando para acercarse a la meta de entrega contemplada en el Plan Nacional Vivienda Familia Feliz.

No obstante, reveló que se han presentado dos grandes dificultades: los constantes incrementos de los precios en los principales materiales de construcción y la escasez “de ciertos materiales”, como los pisos de cerámica, ya que en el país no se producen y no hay ni en Europa (España), ni en China y ni en América del Sur.

El programa tenía contemplado entregar 600 viviendas y ahora es que están llegando los pisos desde España, dijo.

Hubo escasez de alambres, que ya se está normalizando y de resina para fabricar tubos de PVC y ahora se está agravando el acero, “porque todo el acero para la palanquilla que venía aquí para la fabricación de las varillas venía nada más y nada menos que de los países en guerra”, indicó

Curi indicó que por esa causa se han hecho importantes acuerdos con los fabricantes de la industria nacional para controlar las alzas y dar continuidad a los proyectos.

También, los acereros locales están buscando opciones en otros lugares. El funcionario aseguró que se está trabajando y a nivel de cantidad está el volumen.

En el caso de la madera, se registró un aumento de un 80% con la pandemia y bajó 30%, pero se ha parado ahí por el tema de la guerra, como sucede con los alambres y otros y se espera que sigan bajando con las negociaciones de paz.

“Garantizamos que después que asignamos una vivienda a una persona el precio no se le modifica. Sí se le modifica a una nueva que vaya a arrancar, pero ya después de asignada a una familia fue porque se analizó que eso es lo que puede pagar”, agregó.

Ante la pregunta de qué hacer si no se califica por ingresos para poder comprar una vivienda, la respuesta es solicitar una vivienda subsidiada, que están dentro del Plan Nacional de Familia Feliz, que es un programa social.

Las viviendas sociales tienen tres rangos que van desde menos de RD$1.3 millones, menos de RD$1.9 millones, y de menos de RD$2.7 millones.

En construcción hay en Los Alcarrizos, Hato Nuevo, Bonao, Higuey, Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte, Pedro Brand y otras comunidades en los que ya están saliendo las licencias; y en Baní. En Azua fueron entregadas 95 y ya se está trabajando en el deslinde de un terreno del CEA (Consejo Estatal del Azúcar), para arrancar en Barahona.

Se trabaja con senadores, gobernadoras y otros líderes comunitarios en la identificación de terrenos a precios adecuados para que haya desarrollo en las comunidades con viviendas dignas a precios adecuados, indicó.

Actualmente, hay de 10 a 12 proyectos abiertos y se espera llegar a 20 el mes próximo, además de que hay en proceso de permisos, diseños, y habilitamiento, hay otros 80 proyectos adicionales.

Familia Feliz está desarrollando proyectos en todos los municipios donde quieran entrar los desarrolladores, sostuvo.

Curi explicó que el programa tiene un alto componente social y con la participación de muchos sectores se creó el Ministerio de la Vivienda y la vivienda social, que son las mismas de bajo costo, pero con una ayuda para poder adquirirlas.

A través del programa Supérate se evalúan los ingresos de las familias, cuáles familias las necesitan, como son las que no tienen suficientes recursos para calificar se crearon tres segmentos de ayuda, agregó.

Según los tipos de ingresos de las familias, el Plan Nacional Vivienda Familia Feliz destina un mayor porcentaje de ayuda a los de menos ingresos, según el costo la vivienda, y por eso a los de mayores ingresos el porcentaje de ayuda es menor.

Reiteró que las metas no se cumplieron porque los materiales “se han complicado”, aunque se está negociando para conseguir precios adecuados para controlar los costos.

“Pero si hay algún tipo de variación nosotros le hacemos frente y garantizamos que al adquiriente no le varíe el precio”, recalcó.

¿Cómo opera el programa?

El programa opera con un esquema diseñado para reducir el riesgo de las familias, con el Estado de compañía. Para esto se han hecho muchos reuniones con la Asociación de Bancos Comerciales (ABA) y con la Liga de Asociación de Ahorros y Préstamos, logrando mejorar la calificación y que una mayor cantidad de familias puedan entrar en el plan.

Actualmente, 95 familias han recibido viviendas con sus préstamos y en proceso con la banca hay cerca de 7,000 familias, unas siendo evaluadas por la banca, que tienen precalificación o tienen proyectos asignados.

Curi afirmó que se tiene planificado entregar viviendas todos los meses en diferentes zonas del país.

El programa Vivienda Feliz opera de forma privada, aunque está regenteado por el Gobierno, con la ventaja de que contrario a como se hacía anteriormente, que las casas entregadas por el Estado no tenían títulos, estas tendrán sus títulos garantizados.

Los proyectos son 100% privados, pero desde el inicio pasan por todo un proceso de permisos que van desde los ayuntamientos, medioambiente, Obras Públicas y estar desarrollados mediante la Ley de Desarrollo Hipotecario y Fideicomiso y por eso las viviendas salen con sus títulos.

“Inclusive con régimen de condominios y régimen de convivencia, por lo que se consideran proyectos formales con todas las de la ley y con un título en la mano”, dijo.

Los proyectos de ese tipo conllevan muchos temas. El proceso contempla el acompañamiento de las familias de dos formas, la primera mediante la cobertura de gran parte del inicial de la vivienda y otra parte con la entrega de bonos tasas durante siete años.

El Estado cubre una parte del préstamo mediante la cobertura de gran parte del interés y para que las familias paguen un interés mínimo, o sea, que paguen prácticamente el capital.

Requisitos

Los tres requisitos para acceder al programa es ser nacional dominicano, tener ingresos menores de RD$60,000 y no tener vivienda formal.

Otras condiciones son que los hijos menores tienen que ir a la escuela para el Estado poder seguir dando la ayuda mensual al préstamo o se le quita el subsidio.

Las viviendas no pueden ser transferidas ni vendidas en los primeros 10 años.

Además, se priorizan las madres solteras, familias con personas con discapacidad, con condiciones especiales, mujeres abusadas y otro, cuya selección las hace el sistema mediante una base de datos del programa Supérate.

Los adquirientes se ofertan en el municipio donde vive la persona, con la excepción de casos que ameriten movimiento como es mujeres abusadas que necesitan protección.

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